6 Consejos para un buen mantenimiento del vehículo

02, mayo, 2018.

Comprarse un coche no es una decisión cualquiera. Significa que desde ese momento tendremos la responsabilidad de mantenerlo y cuidarlo para garantizar la seguridad total al volante. Y esto no trata de mandar el coche al taller cuando tengamos un problema puntual (avería, daño de carrocería), sino de realizar una serie de comprobaciones periódicas para garantizar el buen mantenimiento del vehículo.

Es evidente que hay partes o componentes del vehículo que tienen un mayor desgaste, bien sea por el uso o por el paso del tiempo. Puedes comprobar cuáles son estos componentes en el libro de instrucciones de tu coche, concretamente en la sección del plan de mantenimiento del vehículo; con el detalle de componentes a revisar y la frecuencia de revisión.

En este post te damos 6 consejos para que sepas en qué consiste un buen mantenimiento del vehículo. Haremos hincapié en aquellos componentes a los que le tienes que dedicar más atención y esfuerzo.

Filtro del aire
El filtro de aire es otro componente cuyo mantenimiento dependerá de las recomendaciones del fabricante en el manual del usuario del que hablábamos antes. Ten en cuenta que conducir frecuentemente en condiciones adversas, como caminos de tierra, obstruye el filtro de aire con bastante rapidez y, si este es tu caso, deberías considerar reemplazarlo antes de lo programado. Lo habitual es sustituirlo cada 10.000 Km, pero hay señales que indican que debes cambiarlo antes de lo esperado. Escuchar a tu motor, esa es la clave.

Sistema de frenado
Muchos coches tienen frenos de disco en la parte delantera y frenos de tambor en la parte trasera. Y todos los frenos dependen de la fricción que, a su vez, depende de la pastilla de freno para disminuir la velocidad y detener el vehículo.

Cuando los frenos requieren un mecánico, dan ciertas señales de advertencia. Por ejemplo, un pedal bajo o esponjoso puede significar que hay aire en el sistema hidráulico. Y aunque algunos ruidos de los frenos son normales, los chirridos y los sonidos de rectificado casi siempre indican que es hora de que cambies las pastillas de freno. En este sentido, es mejor prevenir que curar, así que cuando notes algo raro, llévalo al taller.

De nuevo, el manual de tu vehículo seguro que te indicará las pautas a seguir para mantener los frenos en perfectas condiciones. Seguirlas es la mejor forma de asegurarse de su buen estado y evitar fallos que podrían desembocar en accidentes.

Neumáticos
Parece una tontería por resultar tan obvio, pero tener una correcta presión en los neumáticos reduce costes de mantenimiento. ¿Por qué? Sencillamente porque tener una alta o baja presión significa más gastos de gasolina y más desgaste de los propios neumáticos. De manera que es tan fácil como comprobar la presión de los neumáticos (recuerda hacerlo en estado frío) y seguir las instrucciones que aparezcan en el manual de usuario.

Líquido refrigerante
El líquido refrigerante evita que el motor se derrita a causa del calor excesivo mientras está en uso. Una de las situaciones peligrosas a la que debes estar atento es a una posible fuga que haga perder el líquido refrigerante lentamente. El piloto rojo de temperatura empezará a parpadear y a pitar en el cuadro de mando tras el volante, mientras probablemente te estés dirigiendo hacia el centro comercial.

Para comprobar las pérdidas de líquido refrigerante, puedes mirar tu coche por debajo de vez en cuando y de paso echar un vistazo al nivel del líquido. Si es tu primera vez, recuerda que el depósito tiene dos marcas de nivel: máximo y mínimo, y lo óptimo es que se encuentre entre ambas marcas. Si no lo está, recuerda estos puntos:

  • Nunca lo rellenes con el motor caliente, podrías escaldarte. Motor frío para reponer el líquido.
  • Utiliza el refrigerante que te aconseje el manual de usuario o la marca del vehículo
  • Si es un refrigerante concentrado, mézclalo con agua

Alumbrado
Comprueba el estado de todas las luces de tu coche: Luz corta (de cruce), Luz larga (de carretera), Antinieblas (delantera y trasera), Luz de posición, Luz de marcha atrás. Observa dónde apuntan. Las luces que estén mal alineadas pueden ser molestas o peligrosas para los conductores que se encuentren delante de ti o en las vías adyacentes o contiguas. En el caso de que apunten demasiado bajo, esto podría limitar la distancia a la que puedes ver mientras conduces por la noche.

Verifica también la intensidad de las luces de tu coche. Las lámparas y faros acumulan mucho polvo y esto puede reducir la visibilidad hasta en un 50% y provocar averías difíciles de percibir.

Batería
Las baterías almacenan la energía necesaria para encender el coche y una vez que el motor está funcionando, el alternador comienza a recargar la batería para el siguiente arranque. El mantenimiento incluye conservar la batería limpia y sujeta para que no vibre, manteniendo para ello las conexiones limpias y fijas en los terminales y verificando el nivel del agua (si es necesario).
La idea de una batería de coche ‘muerta’, no resulta nada divertida y si no lo has vivido, puedes consultarlo con alguien que se haya quedado ‘tirado’ en la carretera alguna vez por ese motivo.
Afortunadamente, muchos talleres/concesionarios ofrecen pruebas de baterías a un precio bastante razonable. Esta es una buena forma de detectar problemas con la batería antes de tener que llamar a la grúa. Como regla general, las baterías de los automóviles deben reemplazarse cada cuatro o cinco años, por lo tanto, si la tuya está en ese rango de edad, debes vigilarla e irte preparando para comprar una nueva.



Estos son solo algunos de los consejos para el buen mantenimiento de tu vehículo y, sin duda, el más destacable es la prevención. Recuerda seguir las pautas que encontrarás al respecto en el manual de uso de tu coche o consulta a tu taller de confianza.